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Mar, Sep

Otras Empresas

Didi tiene propuestas regulatorias y planes de servicios para ciudades inteligentes en el país.

Siendo una de las principales compañías de movilidad compartida del mundo, con presencia en más de 1.000 ciudades y más de 30 millones de viajes diarios, el gigante tecnológico Didi llegó hace 7 meses a Colombia con su propia aplicación. Con la experiencia de tener a más de 900 empresas de taxis aliadas en el mundo, la firma espera aportar a una solución regulatoria más clara, segura y flexible para sus más de 100.000 socios conductores (entre particulares y taxistas) en el país.

Tras pocos días del adiós que prometió Uber tras un fallo judicial, Paula Bernal, directora de Asuntos Gubernamentales de DiDi en Colombia, habló en primicia con EL TIEMPO sobre sus propuestas para la regulación y sus planes para ganarse no solo a los usuarios, sino a los conductores y taxistas.

¿Cuál ha sido la experiencia de Didi y su participación en Colombia?

Didi es la plataforma número uno en el mundo en cuanto a volumen de negocio. A nivel global hacemos unos 30 millones de viajes diarios. Tenemos presencia directa en Asia, Latinoamérica y Australia, pero también inversiones en una red global de aplicaciones de ride sharing (movilidad compartida) que incluye a empresas como  Lyft y 99. Con esa red, tenemos presencia en 1.000 ciudades y generamos un entorno de movilidad que confía en que la tecnología es el vehículo adecuado para generar entornos de movilidad más seguros, eficientes e incluyentes.

Entramos a Colombia en junio de 2019. Tenemos presencia en Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga y Barranquilla. Somos una plataforma que conecta a los usuarios con los socios conductores tanto particulares como en taxis. Pero Didi no solo es una aplicación sino que tenemos un capítulo ciudades inteligentes que confiamos puede llegar al país.

Uber podría irse en pocos días ¿proyectan un aumento de usuarios? ¿cómo aumentarán su presencia?

El crecimiento ha sido constante, y esperamos continuar en ese camino. El volumen de usuarios es dinámico, y no esperamos necesariamente que las personas pasen de un lado a otro; sabemos que en este segmento, tanto usuarios como socio-conductores se comparten. Hay que esperar a que llegue el día para analizar su impacto. Nuestro plan de crecimiento es independiente de esta coyuntura.

En términos de eficiencia, un 80 por ciento de nuestros viajes tienen un tiempo de recogida igual o menor a los 5 minutos. Este no es un tema menor. Para lograrlo es necesario tener una mayor penetración en el mercado y también, mejores opciones para los socios conductores. Tenemos una de las tasas de servicio más bajas del mercado y obtenemos entre un 7 y 10 por ciento de comisión de los viajes por nuestros servicios de conexión.

Lo que nos hace diferentes es que participamos en los dos servicios. Creemos con convicción que la tecnología no puede excluir a los taxistas, sino que debemos cerrar brechas.

La tarifa dinámica se trata de algo que podría suplir necesidades de ambos perfiles: tanto de particulares como de taxistas

¿Planean subir tarifas?

Nuestras tarifas responden a algoritmos basados en demanda, tiempo y distancia. Para nosotros la tecnología permite que los precios respondan a la realidad de la calle, no a una decisión unilateral. No hay ningún plan de aumentar la tarifa mínima.

¿Se sienten amenazados con lo que pasó con Uber?

Lo que les pasó es una realidad que no se puede ignorar. Por eso queremos un marco regulatorio claro y que estos debates se resuelvan. Creemos que hay posibilidades y que para evitar que esto les pase a todos la solución debe culminar en unas reglas claras.

¿Cuál es su propuesta?

Tenemos mucha experiencia para aportar al debate que se está dando en Colombia. Lo que es clave a la hora de abordar estas discusiones es el incluir a todos los actores en el debate. Con ese diálogo se puede llegar a una solución que entienda la naturaleza de las economías colaborativas y transformaciones digitales a la vez que ofrezca un marco regulatorio para todos.

Lo importante es que se entiendan que la plataforma ofrece un servicio de conectividad y lo que prestan los conductores es propiamente el servicio de transporte. Nosotros prestamos un servicio de conectividad y comunicación que es legal en Colombia, por lo que ya se pagan impuestos.

Entendemos que nuestra operación está rodeada por una discusión sobre un marco regulatorio, y que habrá acuerdos a los que tendremos que llegar, pero confiamos que el país encontrará la forma de llegar a una solución óptima para esta necesidad reguladora. Ha pasado en otros países.

El sistema de aseguramiento y pólizas es importante y deben debatirse temas de seguridad de vehículos y verificación de identidad de los conductores.  Este mes arrancó un diálogo con el Ministerio de Transporte y las aplicaciones están consolidando sus propuestas. Así mismo, en el Congreso hay una iniciativa legislativa en curso y nosotros confiamos en poder aportar en esos diálogos.

En el plano inmediato, Didi busca seducir a conductores. ¿Cómo creen que va a reaccionar la competencia?

Todos los días tenemos el reto de demostrar lo que decimos con nuestras acciones. Lo que nadie puede negar es que la tecnología ya le está sirviendo tanto a los socios conductores particulares como a los taxistas.

Por ejemplo, la flexibilización de precios, conocida como tarifa dinámica, se trata de algo que podría suplir necesidades de ambos perfiles: tanto de particulares como de taxistas.

Esto puede regularse con tecnología y que pase de forma adecuada. No solo se trata de precios más altos sino también más bajos. Hay lugares del mundo en los que la tecnología permite que un taxista en hora valle pueda decidir aceptar viajes por un menor precio y aunque la tarifa disminuye, se aumenta la cantidad de viajes. Esa realidad puede transformar el ámbito regulatorio actual.

¿Cómo están reforzando el tema de seguridad?

Estamos comprometidos en este aspecto. Desde el inicio de las operaciones, 100.000 socios conductores, incluyendo taxistas, han derivado ganancias por sus servicios. Nuestros filtros de seguridad han sido efectivos y han dejado un total de 14.000 candidatos a socios conductores que no fueron aceptados en el servicio.

Pero además, llevamos 7 meses y hemos hecho una inversión de 25 millones de dólares en el curso de 2019 durante ese tiempo. De ello, la mitad se ha destinado a herramientas para la seguridad de los socios conductores. Eso genera beneficio para todos: cuando un socio conductor presta su servicio en un entorno más seguro puede prestar mejor servicio a sus usuarios. Así mismo, cuando un conductor genera mejores ingresos estamos generando un vehículo para la equidad.

Además de la verificación de antecedentes y de documentos tenemos la trazabilidad por GPS de la ruta, que nos permite monitorear anomalías en los trayectos. Normalmente, el socio conductor sabe a qué destino se dirige y estamos trabajando en una futura opción para dejar que los taxistas puedan enrutarse y seleccionar un destino para facilitar la entrega de su vehículo.

También tenemos un sistema de alertas que se alimenta de información pública de seguridad que nos permite advertir a un conductor las zonas y horarios en los que una ubicación puede tornarse insegura. Tenemos herramientas de reconocimiento facial que se activan cuando el conductor enciende la aplicación para verificar sus fotografías con la que tenemos previamente registrada.

Recientemente lanzamos la opción de desvincular cuentas para que tanto usuario como conductor puedan elegir si no quieren volver a tener un viaje con una persona con la que tuvieron inconvenientes. Por último, no solo tenemos un centro de atención 24/7 sino que también disponemos de un proveedor de patrullas de reacción que puede dirigirse físicamente hasta el lugar para ayudar tanto a usuarios como a conductores que oprimen un botón de pánico.

¿Cuál es el plan a futuro?

Didi tiene la voluntad de quedarse en el largo plazo. No estamos operando para la próxima semana o el próximo mes. Con base en el plan a largo plazo es que tomamos nuestras decisiones.

Didi tiene más de 15 servicios en el mundo. Según sea nuestra permanencia en Colombia podremos saber cuáles son las necesidades y nos tomamos el tiempo de analizarlas. Pero más allá de la aplicación, Didi tiene carriles reversibles, semáforos inteligentes y automatización de redes de autobuses, entre otros, que son servicios de ciudades inteligentes que impactan la movilidad.

Estas opciones se traducen en tangibles en mejoras de calidad de vida, en reducción de recorridos y hacia allá queremos llegar. Esperamos que llegue un marco regulatorio que de suficiente estabilidad para que todas esas inversiones en economías digitales lleguen.

La forma en que esas soluciones se pueden materializar es tener suficiente información. La empresa se toma un tiempo en operar, en recolectar la información y conocer la ciudad y sus audiencias para atender los dolores de movilidad con soluciones a la medida. No estamos allí, llevamos pocos meses, pero las cosas tecnológicas pasan rápido.

Fuente: El Tiempo – Enero 29 de 2020

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