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Sáb, Abr

Telecomunicaciones

Sus buenos resultados en Chile, las millonarias inversiones proyectadas y una agresiva oferta publicitaria y comercial configuran la seria amenaza que representa WOM para los grandes actores del mercado de telecomunicaciones de Colombia, quienes seguramente verán reducida su cifra de usuarios de manera considerable. ¿Será suficiente para dinamizar un sector dominado ampliamente por Claro?

Durante la segunda parte de 2015, millones de usuarios chilenos de servicios móviles comenzaron a recibir constantes mensajes de sus operadoras. Eso sí, el contenido de estos textos era muy distinto a los ofrecimientos tradicionales para contratar más servicios o mejores planes. Esta vez, simplemente se trataba de  notificaciones que daban cuenta de una mejora en su oferta, otorgando gratuitamente más gigas y minutos. Porque sí, por ser “nuestro cliente”.

Estas estrategias de fidelidad fueron una señal clara. Los proveedores de telefonía e internet móvil de Chile estaban preocupados. La razón era evidente: la irrupción de un nuevo actor en el sistema, con ofertas muy agresivas, en precios y publicidad, que rápidamente le reportó la atención y adhesión de cientos de miles de usuarios. Se trataba de WOM (Word of Mouth, en inglés, que significa boca a boca), un operador de servicios de telefonía móvil perteneciente al fondo de inversiones internacional Novator Partners LLP, que ya contaba con experiencia en este sector en países como Islandia y Polonia y que en los últimos años ha puesto su punto de mira en América Latina.

“En cinco años no solo hemos logrado alcanzar más de seis millones de clientes, con un desempeño financiero sólido y saludable, sino que también el mercado se ha vuelto más competitivo, beneficiando a todos los usuarios de telefonía móvil”, comenta Christopher Laska, CEO de la compañía en Chile.

El crecimiento de WOM en el país austral, siempre por encima de los dos dígitos, está acompañado de registros históricos como el liderazgo por 55 meses en portabilidad numérica. Esto le ha significado, de acuerdo con cifras de la Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile (Subtel), una cuota de mercado nacional del 19,98% a junio de 2020.  “Y si bien seguimos creciendo, la competencia ha despertado, lo que es bueno para los consumidores”, añade Laska.

El despertar de la competencia trajo consigo un dinamismo nunca visto en el mercado de las telecomunicaciones chileno. La batalla por los usuarios se desató y las cifras de portabilidad numérica se mostraban particularmente activas. Los gigantes Claro, Movistar y Entel ya no estaban solos y debieron actuar. 

Así, los buenos resultados abrieron el apetito del fondo internacional, por lo que sus antenas apuntaron a Colombia, donde está previsto que inicie operaciones comerciales entre el primer y segundo trimestre de 2021.

El mercado colombiano

Según el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Mintic) de Colombia, el mercado de telefonía e internet móvil sigue el patrón de las economías más prósperas, que cuentan con un número reducido de operadores móviles de red, teniendo en cuenta los altos costos de entrada y la inversión necesaria para prestar estos servicios. Se trata de Claro, Movistar y Tigo, quienes poseen buena parte del segmento de telefonía e internet móvil. 

De acuerdo con las estadísticas de la entidad gubernamental, Claro domina con una participación del 57,87% en la demanda por internet móvil con más de 9,6 millones de abonados al segundo trimestre de 2020. Le sigue Movistar, con el 18,23% (3,0 millones), y Tigo, con 15,53% (2,7 millones). Luego, una larga lista de jugadores más pequeños, la mayoría operadores móviles virtuales (OMV), es decir, que no disponen de infraestructura propia y alquilan redes de terceros, como Virgin y Éxito, entre otros. Respecto a la telefonía móvil, las cifras de participación son similares, con el mismo orden entre los principales proveedores.

Sin embargo, desde el Mintic apuntan: “Somos conscientes de que, en materia de penetración de internet móvil, Colombia presenta un reto importante, pues si bien se ha presentado un aumento con respecto al año anterior, el índice de penetración es de 58,3% al segundo trimestre de 2020”. Comparado con otros mercados de la región, la cifra es baja. Chile alcanza el 100,2%; México, 75,6%; y Perú, 68,7%.

Concentración y altos precios

La penetración de esta tecnología no es el único factor que emerge al analizar la situación de este sector en el país cafetalero. Los números asociados a las cuotas de participación de las compañías evidencian un dominio considerable de Claro. Esto ha elevado una serie de críticas por la falta de competitividad del mercado.

Por ejemplo, según un informe del Centro de Estudios Sobre Desarrollo Económico de la Universidad de los Andes (CEDE), Colombia posee uno de los mercados de telecomunicaciones más concentrados del mundo. El estudio alude a que faltan reglas de juego claras que garanticen una competencia efectiva en el sector, pues esto está afectando negativamente la digitalización y la competitividad del país.

Según David Bardey, académico de la Universidad de los Andes, se trata de un mercado muy concentrado con un Índice Herfindahl-Hirschman (HHI, que mide los niveles de concentración) que es uno de los más altos del mundo en el mercado de voz: 3.263,65; mientras que los mercados más competitivos tienen un índice de 1.500 y los moderadamente concentrados 2.500.

“Digamos que la falta de competencia que documenta el HHI en el mercado de voz implica que las inversiones por parte de los operadores no son suficientemente altas. El principal operador es el que más invierte, pero cuando miramos la fracción de sus utilidades que invierte es relativamente baja, más baja que la de sus competidores”, menciona Bardey. El Ph.D. en Economía de la Université Besançon agrega: “Sin duda, una mayor competencia obligaría a los operadores, especialmente al más importante, a reinvertir una mayor fracción de sus utilidades”. 

Este panorama explica el alto costo del servicio. Según un informe global de la operadora británica Cable, que midió en 2020 el precio de 1 GB en el mundo, Colombia se encuentra en la posición 126° con un costo de US$ 3,46, solo por delante de México y Bolivia en América Latina. Chile lidera esta tabla regional en el lugar 20° con solo US$ 0,71 por GB.

Tierra a la vista: WOM en Colombia

Este mix desventajoso es uno de los pilares en los cuales se apoya la estrategia y el discurso de WOM. Siguiendo la línea de lo ejecutado en Chile, una gran pieza en común que apoyará el plan de la compañía es la figura del británico Chris Bannister, quien lideró la empresa en Chile desde sus inicios en 2015 hasta 2018 y acumula una amplia experiencia en la industria a nivel internacional en diversos continentes.

“Colombia es uno de los mercados de telecomunicaciones más concentrados del mundo, en el cual Claro cuenta con el 61% de los ingresos y el 47% de los usuarios. Al no ser lo suficientemente desafiados, los operadores no tienen incentivos para seguir invirtiendo en la red y diferenciarse para generar valor agregado para sus usuarios”, comenta Chris Bannister, presidente de WOM Colombia

Aludiendo a cifras que dan cuenta de que casi la mitad de los consumidores está en proceso de cambio de operador y que, por ende, están insatisfechos, el directivo destaca que esto representa una gran oportunidad para un nuevo operador. 

Para Bannister, la concentración del mercado limita las inversiones, la competitividad del sector y la innovación. Lo vivieron en Chile, que en 2015 era uno de los mercados con el costo por GB más alto de la región. Por eso, reitera: “Los operadores actuales están cómodos y no tienen incentivos para competir. Los otros no han invertido lo suficiente para proveer servicios competitivos. Estos operadores más pequeños también se ven impactados por la dominancia que afecta el ecosistema de las telecomunicaciones”.

Claro, el "elefante en la sala"

Pero WOM no está solo en esta cruzada contra la concentración del rubro. 

“El mercado de las telecomunicaciones en Colombia tiene un elefante en la sala. Aunque no quieran verlo, ahí está. La altísima concentración de mercado, así no lo quieran ver las autoridades que llevan casi cuatro años estudiando si hay o no dominancia, es un tema más que preocupante: Colombia va rumbo a un monopolio en el sector y las autoridades tienen, todavía, el tiempo y las herramientas regulatorias para evitar esto”, cuenta Marcelo Cataldo, presidente de Tigo. 

Para el directivo de la empresa, propiedad de Millicom International Cellular, en Colombia se están repitiendo los mismos errores que se cometieron en México, donde la tardía implementación de medidas regulatorias en el mercado ha tenido un impacto insuficiente en la situación de dominancia de Telcel.

Además de los problemas en el precio de los servicios (20% más altos en internet móvil que el resto de los países OCDE), Marcelo Cataldo refiere que la inversión en el sector móvil ha decrecido desde los US$ 1.500 millones en 2011 hasta los US$ 857 millones en 2018, con una caída interanual superior al 22% en ese último año. “Esta situación es atípica teniendo en cuenta que Colombia se encuentra en pleno despliegue de 4G y todavía hay una baja penetración de internet móvil en el país”, agrega.

De acuerdo con Cataldo, Tigo ha invertido más de 5 billones de pesos, cerca de US$ 1.500 millones, en los últimos cinco años, con el agregado de un billón de pesos en 2020 para el despliegue de la banda de 700 MHz. 

Carlos Zenteno, presidente de Claro Colombia, defiende la posición de su empresa en el país. Consultado sobre los factores que le han permitido alcanzar este lugar, Zenteno explica que, de manera resumida, esto se debe a que son el operador que más ha invertido en cobertura y calidad del servicio, además de la filosofía de poner al cliente en el centro de las decisiones y acciones. 

“En los últimos 20 años Claro ha invertido en Colombia cerca de US$ 15.000 millones, lo que representa el 60% de las inversiones en el sector. Esto nos ha permitido llegar hoy con cobertura al 99% de las cabeceras municipales en el país y conectar a 1.067 municipios con 4G”, dice el ejecutivo.

Además, Zenteno alude a la competencia en el sector, con la convergencia de 12 jugadores, como responsable de beneficiar al usuario. En esta línea, dice querer desmitificar el que los precios de los datos sean caros respecto a otros mercados. Para eso, apela a cifras del Mintic, donde el valor de 1 GB es 37% inferior a la referencia expuesta en el estudio de Cable (US$ 2,16 versus US$ 3,46). 

Otra de las cifras que el responsable de Claro valora como positivas es la de la Comisión de Regulación de las Comunicaciones (CRC), que indica que las tarifas de servicios móviles han bajado más de un 50% en los últimos cuatro años, producto de la competencia.

Finalmente, replica: “El estudio de Impacto de concentración del mercado móvil encargado por Movistar al CEDE [que menciona que la concentración local genera altos precios], dado que este no considera elementos reales de un mercado en competencia, arroja conclusiones sesgadas y muestra un evidente conflicto de interés”. “Todos los operadores tienen las mismas oportunidades para competir en el mercado. Los clientes se ganan todos los días ofreciendo el mejor servicio”, añade. 

No obstante, Cataldo, de Tigo, menciona: “En Colombia un solo operador se queda con 59 de cada 100 pesos del mercado. Los otros once, de los cuales ocho son operadores virtuales (OMV), deben repartirse los 41 pesos restantes”. Según el directivo, esto explica los bajos márgenes que tienen los operadores, que finalmente redunda también en bajas inversiones y en la baja penetración de 4G.

El aparataje y las inversiones de WOM

Tal como su geografía, el terreno colombiano en materia de telecomunicaciones es singular, y las fichas que ha puesto WOM sobre la mesa parecen ser alentadoras. En concreto, su llegada se produce tras haber participado en la subasta del espectro electromagnético de 2019 y, posteriormente, haber adquirido al operador Avantel. Con una inversión de US$ 1.000 millones en los próximos cinco años, WOM aspira a convertirse en el cuarto gran operador del sector. 

La compañía informó que ya invirtió más de US$ 100 millones durante la pandemia con el objetivo de avanzar en el despliegue de su red a nivel nacional y preparar la salida de su oferta comercial en el territorio colombiano entre el primer y segundo trimestre de este año.

“Nuestro ingreso al país se genera como resultado de la estabilidad institucional que identificamos en Colombia y de las oportunidades que tiene el país para su crecimiento económico apalancado por una mejor conectividad. Confiamos en las autoridades colombianas y en el marco legal colombiano para el desarrollo de nuestra operación”, dice Chris Bannister. 

Más de 8.000 antenas, conectividad por primera vez a cientos de áreas rurales del país, tres data centers, 2.500 empleos directos y más de 5.000 indirectos son parte del programa que respalda su apuesta.

Calurosa bienvenida 

Todo este alboroto por el “New kid in town” no está exento de polémicas. Por lo pronto, Marcelo Cataldo dice: “No es cierto que esté entrando un nuevo operador móvil con la llegada de WOM. Ellos compraron Avantel y ahora están cambiando el letrero y eso debe quedar muy claro. No es un operador entrante. El mercado colombiano sigue estático, sin dinamismo, sin nuevos protagonistas”. 

Para Cataldo esto es claro: WOM asume la operación de Avantel, que hoy cuenta con una base de dos millones de clientes. Esta definición es clave, pues vale miles de millones de pesos, porque con base en ella se establecen diferenciales para operadores entrantes, apunta. 

Para Carlos Zenteno, de Claro, la competencia es bienvenida, aunque en lo particular, señala: “Lo que llama la atención es que este nuevo operador no esté respetando las normas y leyes colombianas que le son aplicables. Retiraron la propuesta de uno de los bloques de espectro en el que cometieron un error de digitación, están siendo investigados por uso ilegal del espectro de WOM por parte de Avantel y pretenden que se les dé condición de operador entrante después de haber adquirido Avantel, que ya tiene más de siete años operando”. 

Este incumplimiento de pago al Estado por al menos 1,7 billones de pesos por el “uso ilegal y clandestino” del espectro asignado sin contar con permiso previo de las autoridades y, considerando su breve trayectoria en el país, hace que la actitud de WOM sea preocupante para Zenteno. 

“Los problemas ya se produjeron. WOM o Avantel, o como se vayan a llamar, tiene ya una larga lista de investigaciones y controversias en el país; y eso que ni siquiera han iniciado su operación comercial en Colombia”, apunta el directivo de Tigo. 

Marcelo Cataldo revela además que Avantel tiene deudas con todo el sector por el arrendamiento de redes. “En Tigo esperamos que, con esta inyección de capital que está recibiendo Avantel, sería apenas justo que pagara las diferentes deudas que ha acumulado en los últimos años. En nuestro caso, esta deuda se acerca a los 50.000 millones de pesos (alrededor de US$ 14,4 millones)”, dice.

Respecto a todo este ruido y las acusaciones que han visto hasta el momento, Bannister declara: “En Colombia vemos el mismo comportamiento del Darkside que hemos visto en otros mercados, desplegando diferentes acciones para retrasar nuestra entrada en operación. En Colombia nos hemos enfrentado a diferentes acciones legales que han emprendido los incumbentes en nuestra contra y tanto Claro como Tigo se han negado a darnos la interconexión necesaria para iniciar nuestras operaciones”. 

En una declaración por escrito enviada a AméricaEconomía y consultados por la situación regulatoria de la entrada de WOM, el Mintic señaló que el proveedor ha cumplido con las condiciones de las leyes y la reglamentación, así como los actos administrativos particulares y se encuentran legalmente habilitados para proveer el servicio de telecomunicaciones móviles en todo el territorio nacional. 

Adicionalmente, en los días cercanos al cierre de este reportaje, se conoció que la Comisión de Regulación de Comunicación (CR) de Colombia reconoció a WOM como nuevo operador, pese a haber adquirido al ya existente Avantel, y ordenó a Claro, Tigo y Une permitir el uso de sus redes mientras la marca de Novator establece su propia conexión. Esto generó el malestar de Claro, considerándolo “una burla a la ley”.

Según el presidente de WOM Colombia, el “darkside” −como denomina a parte de su competencia, especialmente los grandes jugadores−  tiene una posición cómoda y no se las dejarán fácil, pues van a proteger su posición en el mercado.

Un nuevo mercado 

Lo que está claro es que 2021 representará un año particular para la industria de telecomunicaciones de Colombia. 

“Estamos en la espera de que la Comisión de Regulación de las Comunicaciones se pronuncie sobre la posición dominante del operador grande. Sería un paso importante para decidir regulaciones que acaten esta posición dominante”, señala el profesor Bardey.

“Tener un cuarto operador con una participación de mercado relativamente importante (es decir, mayor a 10%) puede ser positivo para estimular la competencia. En efecto, hasta ahora, los pequeños operadores suelen concentrarse en nichos de mercados particulares y ejercen una presión competitiva relativamente limitada”, dice.

Respecto al impacto en el mercado, Cataldo, de Tigo, comenta: “En cuanto al impacto de esta transición de Avantel a WOM, aún es prematuro estimarlo porque no sabemos qué vayan a hacer en términos de ofertas para usuarios. Lo que sí sabemos, y como siempre lo hemos dicho, es que la competencia es bienvenida; nos veremos en la calle, luchando con hechos, con argumentos, cliente a cliente”.

En Chile, pese al constante y saludable crecimiento en los últimos años, aunque parece estar muy cerca de lograrlo, WOM aún no ha podido romper el podio de los tres grandes. Por eso, consultado respecto a sus aspiraciones en Colombia, el nacido en las cercanías de Manchester explica que estarán enfocados en los estratos 1, 2 y 3, y en las poblaciones en zonas rurales, agregando que esperan lograr el 25% de participación de mercado en los próximos cinco años. 

“No necesitamos ser los más grandes, necesitamos ser los mejores”, dice Bannister.

-¿Vislumbra que esto pueda ser el inicio de una expansión mayor en América Latina?

-Nuestra experiencia en Chile ha sido exitosa, una vez que seamos exitosos en Colombia exploraremos otras oportunidades en América Latina

Fuente: América Economía – Febrero 5 de 2021

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