fbpx
25
Dom, Sep

Telecomunicaciones

El gigante estadounidense se enfrenta a una situación complicada, tras registrar la mayor caída de suscriptores de su historia.

A mediados de abril, algo hizo saltar las alarmas entre los analistas sobre las compañías de streaming de vídeo. Netflix anunciaba por primera vez una pérdida de suscriptores (200.000 concretamente) durante el primer trimestre y además rebajaba sus previsiones anticipando una caída de otros dos millones de abonados en el segundo trimestre del año.

A la espera de que el gigante estadounidense anuncie sus resultados la semana que viene, desde que se conocieron estas cifras las cosas no le han ido demasiado bien a Netflix, que en las últimas semanas ha comunicado el despido de más de 450 trabajadores. "Se trata de un efecto colateral del anuncio de la caída de suscriptores. Son las medidas que está tomando la plataforma para contener esta situación", explica Elena Neira, profesora colaboradora de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la UOC.

Netflix despidió a 150 empleados en el mes de mayo, la mayoría de ellos estadounidenses, pocas semanas después de echar a otros 25 de Tudum, una plataforma en la que comparte contenido exclusivo sobre sus series y películas. A finales de junio, esta cifra siguió incrementándose con el anuncio de otros 300 despidos, de nuevo en Estados Unidos y Canadá. Actualmente, según el portal Statista, la plantilla de Netflix está formada por 11.300 trabajadores directos.

La situación en bolsa de la compañía fundada en 1998 por Reed Hastings es otro claro signo del mal momento por el que atraviesa la plataforma. El 20 de abril, día en el que una carta a los accionistas anunciaba la caída de suscriptores, Netflix vivía su particular miércoles negro con un desplome de sus acciones de casi un 40%. Desde que comenzara el año, el valor de la compañía ha caído casi un 70%. En enero sus acciones tenían un precio en torno a los US$700, actualmente cotizan en torno a los US$175.

Las malas cifras de Netflix parecen comenzar a replicarse en el resto de compañías de streaming, especialmente en HBO, que también se enfrenta a un escenario poco favorecedor. La compañía perteneciente a Warner Bros. Discovery ha comenzado a apretarse el cinturón ante la situación actual. Según informó hace unos días el medio Variety, el objetivo del gigante audiovisual es ahorrar US$3.000 millones mientras trabaja en "combinar HBO Max y Discovery+ en un solo servicio global de streaming". El miedo ante la situación de crisis actual y del efecto contagio de Netflixha llevado a la compañía a reducir inversiones acabando con las producciones europeas.

La idea es paralizar las producciones propias (Max Originals) en algunos países como Dinamarca, Suecia, Noruega y Finlandia, Países Bajos o Turquía, aunque seguirán adquiriendo contenido de terceros para ofrecer producciones locales. España, de momento se salva y se mantendrá la producción de grandes series como 30 Monedas.

La decisión de Warner Bros. Discovery también viene motivada por la situación financiera de la empresa. Las acciones conjuntas de la compañía, que empezaron a cotizar el pasado 11 de abril, salieron a un precio de US$24,08. Actualmente, la acción ronda los US$13 dólares, una caída de casi 45%. Asimismo, la empres tiene una deuda de unos US$55.000 millones de dólares.

El impacto de la guerra

El conflicto armado entre Rusia y Ucrania ha empeorado el golpe. Netflix ya dejó claro que la suspensión de su servicio en Rusia había sido uno de los principales motivos de la pérdida de suscriptores, junto con la imposibilidad de hacer nuevos abonados.

"Las plataformas están sufriendo el colapso de la guerra. Especialmente para HBO y Netflix esta situación está complicando sus planes de expansión por los países del este, pues eran territorios en potencial crecimiento, zonas que aun no estaban colapsadas, pero ahora esto está paralizado", explica Neira.

Además, la situación económica actual marcada por la inflación, "afecta negativamente a estas compañías, pues la gente está recortando gastos y los usuarios que tengan varias plataformas elegirán. Antes era más fácil decir que eran causas particulares las que afectaban a cada empresa, pero ahora estamos hablando de la antesala de una recesión brutal. Nos vamos a encontrar con más infidelidad de plataformas, va a haber más rotación: unos meses en Netflix, otros en HBO, el resto en otra... Eso va a provocar una fluctuación enorme, aunque veremos más señales con los resultados de Netflix de la semana que viene", añade la profesora.

Según Neira, pese a los malos pronósticos para la compañía estadounidense, el éxito de series como Stranger Things o el fenómeno de La casa de papel coreana podrían amortiguar el golpe para Netflix en los resultados el próximo 19 de julio.

Disney, Apple y Amazon

Las cosas no parecen ir mejor para Disney+. La compañía que tiene como objetivo entrar en beneficios en 2024 y contar con una base de clientes mundial de unos 250 millones de suscriptores, ya presume de tener más de 135 millones. En el último trimestre, los suscriptores de Disney+ subieron en ocho millones, un 33% más con respecto al año pasado pero sobre todo gracias a India.

"En India, Disney cuenta con un acuerdo por el que ofrece un paquete de contenidos a muy buen precio, Disney+ Hotstar, cuyo gran atractivo es la emisión de la Liga Internacional de críquet. El peso es tal que supone un tercio de los suscriptores de la plataforma a nivel mundial. Pero Disney ha perdido recientemente los derechos digitales de la Cricket Premier League en India para los próximos cinco años, por lo que el panorama se complica. Las bajas de suscriptores de India se van a notar mucho. Es verdad que en verano la compañía se ha expandido a nuevos territorios, pero se va a resentir y van a tener que revisar las proyecciones", añade la experta. Con 50 millones de suscriptores en el país gracias a este acuerdo de emisión de la Liga por el que The Walt Disney Company pagó US$2.500 millones, la caída puede ser muy dura para el gigante de entretenimiento.

Por su parte, la situación para Amazon Prime Video y Apple Tv parece ser muy diferente. Estas plataformas, que pertenecen a gigantes tecnológicos, pueden ver salvados sus muebles gracias precisamente a esto, al ritmo de crecimiento de sus empresas matriz. Pese a que el sector de la tecnología no está viviendo su mejor momento y las caídas son generalizadas, "Apple y Amazon tienen los negocios muy resguardados. La salud de estos dos, en cuanto a la venta de hardware en el caso de la primera o el ecommerce, en el de la segunda, gozan de mucha salud por lo que no se verán tan resentidos por una caída en sus plataformas en streaming", añade la profesora colaboradora de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la UOC.

Lo que está claro es que el mundo de las plataformas de vídeo a demanda está cambiando y tras los meses más duros de pandemia, la fidelidad de los usuarios a las plataformas o la necesidad de pagar por tenerlas todas ha desaparecido, con las consecuencias que eso supone para las compañías.

¿Se acabó compartir cuentas?

Netflix puso en marcha varias medidas para frenar la caída de suscriptores el pasado mes de abril, como el despido de trabajadores, pero también se han planteado la posibilidad de imponer un nuevo modelo para evitar que sus suscriptores compartan las cuentas. Con esta medida, la estadounidense comenzaría a monetizar las cuentas compartidas, con el contrapunto de que muchos de los usuarios podrían optar por darse de baja. De hecho, según una encuesta realizada por la compañía de investigación Aluma Insights, al menos un 13% de los hogares en Estados Unidos preferiría cancelar sus cuentas antes que pagarle un excedente a Netflix por los perfiles extra.

Por su parte, recientemente se ha conocido que Disney+ también está trabajando en conocer si habría posible solución a las cuentas compartidas. La compañía ha estado enviando encuestas a sus suscriptores para conocer por qué comparten el abono con otros usuarios fuera del hogar.

Fuente: La República – Julio 21 de 2022

Recomendados